La dureza es una propiedad mecánica de los materiales consistente en la resistencia a fuerzas externas.
En mineralogía se mide la dureza en valores relativos (escala de Mohs para una primera aproximación) y valores absolutos (escala de Rosiwal y escala de Knoop, empleadas científicamente).
El Diamante ha sido en todas las pruebas el material más duro conocido hasta hoy.
Sin embargo, nuevas investigaciones teóricos en China y Estados Unidos sugirieron, hace dos años, que la Wurzita-BN pura es más dura que el diamante y que la Lonsdaleíta, con una estructura estrechamente relacionada con la wurzita, podría, bajo presión, hacerse un 58% más dura que el diamante.
Debido a la gran utilidad del diamante en la industria, las investigaciones para lograr un material duro e incluso más duro que éste es un empeño continuo. El descubrimiento de la lonsdaleíta ha sido un gran adelanto pero su presencia en la naturaleza es mínima. Hasta ahora sólo se encontró en cráteres de meteoritos en Rusia y Alemania. Para poder producir la lonsdaleíta se necesitaría un tipo de energía asociada a la de las colisiones de meteoritos.
De todas formas no creo que estos descubrimientos nos llevarán a ser infieles a nuestros queridos diamantes.
En mineralogía se mide la dureza en valores relativos (escala de Mohs para una primera aproximación) y valores absolutos (escala de Rosiwal y escala de Knoop, empleadas científicamente).
El Diamante ha sido en todas las pruebas el material más duro conocido hasta hoy.
Sin embargo, nuevas investigaciones teóricos en China y Estados Unidos sugirieron, hace dos años, que la Wurzita-BN pura es más dura que el diamante y que la Lonsdaleíta, con una estructura estrechamente relacionada con la wurzita, podría, bajo presión, hacerse un 58% más dura que el diamante.
Debido a la gran utilidad del diamante en la industria, las investigaciones para lograr un material duro e incluso más duro que éste es un empeño continuo. El descubrimiento de la lonsdaleíta ha sido un gran adelanto pero su presencia en la naturaleza es mínima. Hasta ahora sólo se encontró en cráteres de meteoritos en Rusia y Alemania. Para poder producir la lonsdaleíta se necesitaría un tipo de energía asociada a la de las colisiones de meteoritos.
De todas formas no creo que estos descubrimientos nos llevarán a ser infieles a nuestros queridos diamantes.
Curioso, ¡gracias por la imformacion!
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